Es una infección de transmisión sexual curable no ulcerosa producida por la bacteria Chlamydia trachomatis, la cual también puede causar otras infecciones como el linfogranuloma venéreo y la enfermedad inflamatoria pélvica. Las primeras manifestaciones de síntomas pueden presentarse de 1 a 3 semanas luego del contagio, sin embargo en la mayoría de los casos puede ser asintomática.
Los síntomas son:
Secreciones amarillentas a través del pene o vagina y dolor. Quemazón al orinar.
Se transmite a través de:
Sexo oral, anal o vaginal aún cuando los fluidos del cuerpo no se intercambien. De la madre cuando el bebé pasa por el canal vaginal.
Se diagnostica: a través de un cultivo o un examen de anticuerpos, los cuales requieren de una muestra del área afectada.